35 cosas que lamentarás cuando seas viej@, a los 60 ya no se te pone dura

Tarde o temprano vendrán los tiempos cuando no puedas hacer muchas cosas.

Cuando algunas otras se volverán obsoletas oimposibles de realizar. Pero siempre habrá que recordar que mientras seas joven, la vida debe adquirir un sentido, un propósito.

Y para llegar a ello se necesita ser proactivo, para no lamentar cosas que no hiciste o dejaste de hacer. Siempre se puede ser mejor. Aquí una lista de las cosas que probablemente lamentarás cuando seas más grande:

Dicen que la juventud se desperdicia en los jóvenes. ¿Estás desperdiciando la tuya?

Esta lista de 35 pudiera parecer larga… Pero vale la pena reflexionar en cada punto y si aún eres joven no caer en la rutina y cambiar tu destino.

1. No viajar cuando tuviste la oportunidad.

Los viajes se tornan infinitamente más difíciles a medida que te haces mayor, especialmente si tienes familia y necesitas pagar el viaje para tres personas más, en lugar de solo pagar el tuyo.

2. No aprender otro idioma.

Te arrepentirás cuando te des cuenta que tomaste tres años de idiomas en el bachillerato y no recuerdas nada.

3. Permanecer en una mala relación.

Nadie que alguna vez haya terminado una mala relación mira atrás sin desear haberlo hecho antes.

4. Abstenerse de usar protector solar.

Las arrugas, los lunares y el cáncer de piel pueden ser evitados en gran medida si te proteges.

5. Perderte la oportunidad de ver a tus músicos favoritos.

“Nah, amigo, voy a ver a Michael Jackson la próxima vez que venga”. Ya sabemos todos lo que le pasó.

6. Tener miedo de hacer cosas.

Mirando al pasado pensarás, ¿A qué le tenía tanto miedo?

7. Fallar en hacer de tu salud física una prioridad.

Muchos de nosotros pasamos el mejor momento físico de nuestras vidas en el sofá. Cuando llegas a los 50, 60 y mas, soñarás con lo que pudiste haber hecho.

8. Dejarse definir por los roles de género.

Pocas cosas son tan tristes como una persona vieja diciendo: “bueno, simplemente no se hacía en aquel entonces”.

9. No renunciar a un empleo terrible.

Mira, tienes que pagar las facturas. Pero si tú no haces un plan para mejorar tu situación, podrías despertar un día habiendo pasado 40 años en el infierno.

10. No poner más atención en la escuela.

No es solamente que tus calificaciones jueguen un papel en determinar cómo terminará tu vida. Al final, te darás cuenta de lo bueno que era pasar todo el día aprendiendo y desearías haber puesto más atención.

11. No darte cuenta de lo bien que te ves.

Muchos de nosotros pasamos nuestra juventud infelices con la forma en que nos vemos, pero la realidad es, que es cuando somos jóvenes somos más atractivos. ¡Es así!

12. Tener miedo de decir “te amo”.

Cuando seas mayor, no te importará si tu amor no fue correspondido, solo que hiciste saber cómo te sentías.

13. No escuchar los consejos de tus padres.

No quieres escuchar cuando eres joven, pero la exasperante verdad es que la mayor parte de lo que dicen tus padres sobre la vida es verdad.

14. Pasar tu juventud distraído o retraído del mundo.

Francamente te sentirás avergonzado por eso, por no haber logrado contribuir a que tu vejez tenga que recoger los frutos sembrados en la juventud.

15. Preocuparte demasiado por lo que piensa la gente.

En veinte años no darás un céntimo por ninguna de esas personas por las que tanto te preocupaste.

16. Apoyar los sueños de otros por encima de los tuyos.

Apoyar a otros es una cosa maravillosa, pero no cuando eso significa que tú nunca podrás brillar.

17. Guardar rencores

Especialmente con aquéllos que amas. ¿Cuál es el punto de revivir la ira una y otra vez?

18. No defenderte por ti mismo

Las personas mayores no aceptan las imbecilidades de nadie. Tú tampoco deberías.

19. No haber hecho suficiente trabajo voluntario.

Está bien, probablemente no te arrepentirías de no haber hecho trabajo voluntario en una expedición en África subsahariana, pero estando cerca del fin de la vida propia, sin haber ayudado a hacer del mundo un mejor lugar es una gran fuente de tristeza para muchos.

20. Descuidar tus dientes.

Cepilla. Limpia con hilo dental. Ve al dentista regularmente. Esto parecerá exasperantemente fácil cuando tengas prótesis dental.

21. Dejar pasar la oportunidad de preguntar cosas a tus abuelos antes que mueran.

La mayoría de nosotros nos damos cuenta demasiado tarde sobre el maravilloso recurso que son nuestros abuelos. Ellos pueden explicar todo lo que alguna vez has querido saber sobre de dónde viniste, pero solamente si les preguntas a tiempo.

22. Trabajar demasiado.

Nadie mira hacia atrás desde su lecho de muerte y desea haber pasado más tiempo en la oficina, pero todos quisieran haber pasado más tiempo con la familia, amigos y con sus pasatiempos.

23. No detenerse lo suficiente para apreciar el momento.

Los jóvenes están constantemente moviéndose de un lado a otro, pero detenerse a apreciar las cosas de vez en cuando es algo bueno.

24. No terminar lo que empezaste.

“Yo tuve grandes sueños de llegar a ser psicóloga. Incluso me inscribí para las clases, pero luego…

25. Rehusarte a dejar que tus amistades sigan su curso.

La gente se distancia. Aferrarte a lo que fue, en lugar de reconocer que las cosas han cambiado, puede ser una fuente de continua inquietud y tristeza.

26. No jugar lo suficiente con tus hijos.

Cuando seas mayor te darás cuenta que en un abrir y cerrar de ojos tu hijo pasó de querer jugar contigo, a querer que salgas de su habitación.

27. Nunca tomar un gran riesgo (especialmente en el amor).

Saber que tomaste un acto de fe al menos una vez -incluso si te caíste de cara- será de gran consuelo cuando seas viejo.

28. No tomar tiempo para establecer contactos y una red de trabajo.

Establecer contactos puede parecer como un montón de estupideces cuando eres joven, pero más adelante queda claro que esa es la forma en que se ganan muchos trabajos.

29. Intentar cosas nuevas en la cama

Intentar cosas nuevas, experimentar nuevas aventuras con tu pareja, acceder a lo que te pedía, o por lo menos intentarlo.

30. No pasar suficiente tiempo con tus seres queridos.

El tiempo con nuestros seres queridos es finito. Haz que valga la pena.

31. Nunca actuar enfrente de otros.

Esto no es algo de lo que todos se arrepientan, pero muchas personas mayores desearían haber sabido -al menos una vez- como se sentía pararse frente a una multitud y mostrar sus talentos.

32. No cambiar de rumbo lo suficientemente rápido.

Las personas mayores recuerdan los grandes períodos de tiempo que pasaban levantándose a sí mismos del suelo, como nada más que tiempo perdido.

33. No haber sido agradecido antes.

Esto puede ser difícil al inicio, pero al final queda claro que cada momento de esta vida -desde lo mundano hasta lo maravilloso- es un regalo del que somos increíblemente afortunados de poder compartir.

34. No haber hecho el amor más veces con tu pareja.

Hacer el amor es el acto supremo de felicidad y éxtasis. Más cuando se hace con la pareja que amas. Desafortunadamente tiene una fecha de expiración. Lamentarás no haberlo hecho más seguido.

35. Nunca haber cantado o hablado frente a una audiencia.

Sí, es muy difícil, suena descabellado. Pero atreverte te dará un boost de autoestima increíble. Tú puedes hacerlo, aunque creas lo contrario. Te llevarás una grata sorpresa.
¿Y tú qué le agregarías a esta lista?

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